Estonia, junto a otros ocho países europeos, ha presentado una propuesta formal ante el Comisario Europeo de Deportes en la que solicita suspender la financiación de la Unión Europea al Comité Olímpico Internacional (COI) y a otras organizaciones deportivas internacionales. La iniciativa responde a las decisiones de estos organismos de readmitir a deportistas rusos y bielorrusos en competiciones internacionales mientras continúa la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.
El documento está firmado por nueve países europeos: Dinamarca, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, los Países Bajos, Polonia, Rumanía y Suecia. Está dirigido al Comisario Glenn Micallef, responsable del área de deportes en la Comisión Europea, el ejecutivo de la Unión Europea encargado de proponer y aplicar las políticas comunitarias.
Qué piden los países firmantes
La propuesta solicita explícitamente que el COI, la Federación Internacional de Esgrima (FIE) y World Aquatics —organismo rector mundial de la natación y otras disciplinas acuáticas— queden excluidos de los programas de financiación de la Unión Europea. Entre estos programas se menciona específicamente Erasmus+, el conocido programa europeo de intercambio educativo y deportivo que también destina fondos al desarrollo del deporte.
Además, el texto propone limitar la participación de estas organizaciones en los foros y plataformas de cooperación deportiva de la UE, incluido el Foro Europeo del Deporte, donde se debaten las políticas deportivas a nivel comunitario. Los firmantes argumentan que estas organizaciones han tomado decisiones que se alejan claramente de los valores fundamentales en los que se basa la Unión Europea.
El documento reconoce el principio de autonomía de las organizaciones deportivas, pero subraya que dicha autonomía no puede servir de escudo cuando las decisiones adoptadas contradicen los principios de derechos humanos, Estado de derecho y relaciones pacíficas entre naciones que sustentan el movimiento olímpico.
La decisión del COI que detonó la propuesta
El 7 de julio, el comité ejecutivo del COI decidió, en su reunión celebrada en Lausana, Suiza, levantar la suspensión del Comité Olímpico Ruso. Esta resolución se suma a otra decisión adoptada por el mismo organismo el 7 de mayo, ambas citadas expresamente en la carta como motivos de preocupación por parte de los países firmantes.
Los ministros de deportes de los países firmantes han recordado que tanto el Consejo Europeo como el Consejo de Educación, Juventud, Cultura y Deporte de la UE habían pedido reiteradamente a las organizaciones deportivas internacionales que no permitieran la participación de deportistas, entrenadores, árbitros y oficiales rusos y bielorrusos en competiciones internacionales mientras prosiga la guerra contra Ucrania.
El argumento humanitario: los deportistas ucranianos
La propuesta también destaca la situación de los deportistas ucranianos, quienes, según el documento, no pueden entrenar ni prepararse en condiciones de igualdad. Muchos han sido desplazados de sus hogares, han sufrido directamente las consecuencias de los bombardeos o han optado por defender su país en el frente. Los firmantes consideran que, en este contexto, cualquier argumento que pretenda separar el deporte de la política resulta vacío ante la realidad que vive la población ucraniana.
El texto concluye lamentando que sea necesario llegar a estas medidas, pero afirma que el acceso a la financiación europea debe permanecer suspendido para aquellas organizaciones que no demuestren un compromiso renovado con los valores que la Unión Europea promueve y defiende.

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