Estonia ha consolidado una reputación como uno de los entornos de negocio más abiertos y digitalizados de Europa, y los datos más recientes confirman que esa reputación se está convirtiendo en actividad empresarial concreta. Según cifras de Enterprise Estonia, el 48% de las startups fundadas en los últimos años tienen al menos un e-residente entre sus fundadores o miembros del consejo directivo, frente al 38% registrado en 2023.
Este crecimiento refleja el papel central que ha adquirido el programa de e-residencia estonia en el ecosistema de empresas emergentes del país. La e-residencia permite a ciudadanos extranjeros crear y gestionar empresas estonias de forma completamente digital, sin necesidad de pisar el país en ningún momento.
Más de una década de residencia digital
El programa de e-residencia de Estonia fue lanzado a finales de 2014 y ha experimentado un crecimiento sostenido desde entonces. Una empresa se considera vinculada a la e-residencia si fue fundada por un e-residente o si alguno de sus miembros del consejo tiene ese estatus. De las aproximadamente 1.500 empresas activas del sector startup en Estonia, el 43% está ya conectado a e-residentes.
Solo en 2024 y 2025, los e-residentes cofundaron 77 nuevas startups, principalmente en el sector tecnológico, con el desarrollo de software como actividad más habitual. Considerando todos los tipos de empresas, no solo startups, los e-residentes crearon un total récord de 4.818 empresas estonias en 2024, lo que supone un incremento del 5% respecto al año anterior.
El impacto económico acumulado del programa ha crecido de forma notable. A mediados de 2025, el impacto económico directo total había superado los 340 millones de euros, frente a los 244 millones registrados en 2024. Además, los e-residentes generaron 15,5 millones de euros en ingresos para proveedores de servicios locales —contables, abogados y empresas de oficina virtual— en 2024, un aumento del 36% respecto a 2023. Desde el lanzamiento del programa, más de 121.600 personas de 185 países han obtenido el estatus de e-residente, y los e-residentes representan aproximadamente una de cada cinco nuevas empresas estonias registradas cada año.
Una propuesta sin equivalente en Europa
Liina Vahtras, directora ejecutiva del programa de e-residencia y miembro del consejo de Enterprise Estonia, explica que el foco está ahora en atraer empresas con ambiciones reales de crecimiento. «Estonia es la opción preferida por muchos emprendedores de startups con talento, gracias a la e-residencia: puedes lanzar una empresa rápidamente, de forma completamente digital y con una burocracia mínima. Ningún otro país ofrece un nivel de comodidad comparable, especialmente cuando los fundadores están distribuidos por distintos países y el objetivo es operar internacionalmente desde el primer día», señaló.
Las cifras de inversión ilustran esa ambición. En 2025, startups vinculadas a e-residentes cerraron rondas de financiación destacadas: la plataforma de fotografía con inteligencia artificial Betterpic.ai, fundada por un e-residente belga, captó 2,3 millones de dólares de fondos internacionales; el software de desarrollo de agentes de inteligencia artificial Co-one recaudó más de un millón de euros; y la empresa de soluciones de pago Cino —que se dio a conocer en el escenario de la conferencia tecnológica Latitude59 en 2023— cerró una ronda de 3,5 millones de euros.
El impulso continuó en 2026. En el primer trimestre, siete de las 18 startups estonias que captaron financiación estaban vinculadas a la e-residencia, contribuyendo a un total sectorial combinado de más de 91 millones de euros. Entre ellas figuran la empresa de tecnología educativa Flashka —dos de sus tres fundadores son e-residentes, con un millón de euros captado—, la plataforma de validación de documentos Validfor —con más de un millón de euros— y la empresa de tecnología avanzada Softquantus —con más de 500.000 euros. Las empresas de tecnología de defensa Farsight Vision, MaXon Systems y Babayte —varias de ellas fundadas por emprendedores ucranianos— también cerraron rondas, aunque no se revelaron cifras exactas en todos los casos. Farsight Vision por sí sola captó más de 7 millones de euros de fondos internacionales y estonios.
Fundadores extranjeros como motor del ecosistema inversor
Madis Lehtmets, director ejecutivo de la Asociación Estonia de Capital Privado y Capital Riesgo (EstVCA, por sus siglas en inglés), destaca que la calidad de las empresas fundadas por extranjeros está atrayendo cada vez más la atención de inversores locales. «Los fundadores extranjeros no son un mero complemento de nuestro ecosistema, son un motor de crecimiento. Ahora estamos viendo algo nuevo: fundadores extranjeros consolidados que llegan a los inversores estonios cada vez más rápido, incluidos ucranianos que han construido empresas genuinamente resilientes en circunstancias difíciles», afirmó.
El segmento de tecnología de defensa y de doble uso está captando una atención particular. Vahtras señaló que la inversión en startups de inteligencia artificial y defensa no muestra señales de enfriarse, y que Enterprise Estonia ha introducido un préstamo de innovación que permite a los desarrolladores de tecnología solicitar hasta 5 millones de euros para acelerar nuevos proyectos.
El canal de captación del programa también apunta a una internacionalización continua. En la competición de pitching de startups de la edición de este año de Latitude59, 67 de los 465 solicitantes contaban con al menos un miembro del equipo con e-residencia, y la startup Getpin, fundada por un e-residente, logró situarse entre los siete finalistas de la conferencia.

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